Las Personalides del Lider

Depende del sapo, la pedrada

(¿Cómo elegir al líder adecuado?)

Por: Carlos Niezen, Socio de Activas Partners.

«¿Los líderes nacen o se hacen?», le preguntó mi compañero al profesor en el primer día de clases del curso sobre liderazgo en la maestría.

Este último con las justas alcanzaba 1.50 mts. de estatura. Su estatura había influido en que fuera «buleado» en la escuela y universidad, lo cual había mermado su autoestima. Pensaba que la maestría y el curso lo ayudarían.

El profesor era un «gurú» en el tema de liderazgo. Acababa de publicar nuevas teorías sobre liderazgo, los cuales había sido muy bien recibidos en EUA.

El profesor le respondió: «lamentablemente, los líderes nacen para las circunstancias».

Mi compañero mostró su decepción con la respuesta. Él estaba esperando una respuesta cliché como «los líderes se hacen. Todos podemos ser líderes».

En lo personal, me quedé intrigado por las últimas palabras de la respuesta del profesor «…para las circunstancias». No entendía que significaba. Veinte años después, puedo compartirles lo que he aprendido como resultado de mi experiencia asesorando cerca de 60 CEOs en las Américas.

El perfil del líder típico

Katherine Briggs, una estudiante del comportamiento humano en la época victoriana, se queda intrigada cuando conoce al novio de su hija Isabel, Clarence Meyers. Él pensaba de una manera distinto al resto de la familia. Si Katherine lo rechazaba, su hija se distanciaría. Por lo tanto, se aboca a entender y analizar su comportamiento. En ese proceso, en 1923 llega a sus manos el libro «Tipos Sicológicos» del Dr. Carl Gustav Jung, un siquiatra suizo. En dicho libro ella encuentra los modelos sicológicos que buscaba.

Posteriormente, durante la Segunda Guerra Mundial, ellas desarrollan el Myers-Briggs Type Indicator (MBTI), una herramienta que permite clasificar las personalidades en 16 tipos, para entender el estilo preferido de comportamiento y pensamiento de las personas. A lo largo de los años, la herramienta adquiere popularidad.

La herramienta clasifica a las personas dependiendo de 4 dicotomías:

  • El mundo preferido: ¿Obtienes tu energía del mundo exterior (Extroversión –E-) o del mundo interior (Introversión -I-)?
  • Como se procesa la información: ¿Prefieres procesar la información de manera detallada, a través de tus sentidos (Sensorial –S-); o prefieres interpretarla y añadirle significado (Intuitivo –N-)?
  • Como se toman decisiones: ¿Prefieres decidir de manera lógica y racional (Racional/Thinking -T-) o prefieres considerar las circunstancias y las emociones (Emociones/Feeling –F-)?
  • Estructura: ¿Prefieres vivir una vida ordenada, con metas y estructura, y decidir para avanzar (Estructura/Judging–J-); o prefieres vivir una vida espontánea, con flexibilidad, y estar abierto a recibir más información y considerar alternativas (Poco estructurado/Perceptivo –P-)?

El perfil típico del líder es el «TJ», según cuatro diferentes estudios llevados a cabo en los últimos años (Center for Creative Leadership, Escuela de Negocios Europea, Gerentes de la India, y Compañía Electrónica de Producción). Es decir, los perfiles Racionales (T) y Estructurados/Judging (J) representan entre el 58% y 71% de la muestra, dependiendo del estudio. En nuestra experiencia en la región, el patrón es similar. Esto se debe a que las organizaciones requieren comportamientos lógicos, y que los análisis e ideas lleven a decisiones, y a la acción.

¿Qué sucede cuando las circunstancias varían?

Lo mostrado arriba son promedios. Pero, los promedios no siempre funcionan para las distintas circunstancias en que se puedan presentar. Veamos tres circunstancias particulares:

  • Organización en crisis: en junio de 1938, en medio de la Gran Depresión Americana, Superman debutó con rotundo éxito en Action Comics #1 (ver gráfico adjunto). Posteriormente, aparecieron otros superhéroes como Spirit, Batman, etc. Y empezó la época dorada de los comics. Pero, en los años 50s, vino el declive de la industria, el cual coincide con el boom del sueño americano (crecimiento económico, la casa propia, etc.). Los americanos ya no necesitaban un héroe que los rescate.

Pero, la industria empieza a resurgir en las pantallas del cine inmediatamente después de los ataques de septiembre del 2001y la recesión de dicho año. Un boom cinematográfico empieza nuevamente alrededor del 2009 con las películas de Batman, Iron Man 2, etc.

En los negocios, esto implica que cuando una organización se encuentra en crisis, sus miembros buscan un liderazgo fuerte y decidido.

  • Organización emprendedora vs. corporativa: La estructura que brinda el perfil TJ tiende a funcionar mucho mejor en empresas corporativas con un mercado estable en donde el análisis, la atención a los detalles y la planificación de un TJ son muy requeridos. Sin embargo, un emprendimiento muchas veces requiere la capacidad de conceptualización de un líder intuitivo para buscar las oportunidades, y la flexibilidad y creatividad que brinda el perfil «Perceiving-P». Según el modelo MBTI, el perfil idóneo es el NTP. En nuestra experiencia, esto coincide con el perfil de muchos emprendedores. El reto con este perfil se encuentra cuando la organización crece y pasa a ser una organización más grande y estable. Este es el momento en que el emprendedor, en muchos casos, pierde efectividad y le cuesta hacer la transición hacia perfiles más estructurados.
  • Extrovertido vs. Introvertido: tradicionalmente, el liderazgo en las organizaciones está asociado con las personalidades extrovertidas. Según un estudio de Industrial y Organizational Psychology («¿Que tan especiales son los ejecutivos?») publicado en el 2009, el porcentaje de extrovertidos en una organización va subiendo conforme se escalan posiciones, hasta llegar a representar el 60% del nivel ejecutivo.

Sin embargo, el promover principalmente a los extrovertidos puede ser un error. Según el artículo «Las ventajas ocultas de jefes silenciosos» de Adam Grant, Francesco Gino y David Hofmann (Harvard Business Review de diciembre del 2010), los líderes extrovertidos son exitosos cuando los equipos que lideran son menos proactivos. Mientras que los líderes introvertidos funcionan mejor cuando los equipos son más proactivos.

El perfil del líder en el proceso político

El proceso para elegir al nuevo presidente en Perú acaba de empezar. En CADE, los 5 principales candidatos han hecho una interpretación sobre las circunstancias que enfrenta el país, y luego han intentado posicionar su candidatura acorde con dicha interpretación.

Por ejemplo, el ex presidente Alan García interpreta la situación actual como uno de falta de confianza para invertir. Por lo tanto, él se presenta como el candidato experimentado que puede volver a inspirar y a motivar a los inversionistas para que inviertan en el país.

En cambio, Keiko Fujimori ha interpretado la situación como una de crisis y de falta de liderazgo. Por lo tanto, se posiciona como la candidata fuerte a la que «no le temblará la mano», aprovechando la imagen que tuvo su padre de haber combatido al terrorismo.

Pedro Pablo Kuczynski ofrece una interpretación técnica del país. Por lo tanto, él se presenta como el candidato que tiene la visión técnica con metas concretas, las credenciales, la experiencia, y el equipo para resolver los problemas técnicos del país.

Alejandro Toledo trata de explicar cómo el retraso del país se debe a un limitado entendimiento de tendencias futuras («las guerras por los recursos»), al desconocimiento de los últimos desarrollos tecnológicos, y una limitada internacionalización. Por lo tanto, él se posiciona como el candidato que puede persuadir a Mark Zuckerberg para traer la última tecnología, y dialogar con los líderes de China para que abran su vasto mercado a las exportaciones peruanas.

Finalmente, César Acuña interpreta el problema como uno de falta de educación en los niveles socioeconómicos más bajos del país. Por lo tanto, él busca utilizar su éxito empresarial con las universidades para posicionarse como el candidato emprendedor de la educación en los niveles socioeconómicos bajos.

En los siguientes meses, los electores tendrán que determinar cuál es el candidato que ofrece la mejor interpretación de la realidad, su consecuente solución, así como la mejor capacidad para cumplir con sus promesas.

Pero, en síntesis, el liderazgo depende de las circunstancias, o como dicen en México, «¡depende del sapo, la pedrada!»